Se utilizan para el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades del polo anterior del ojo como por ejemplo:
· Traumatismos oculares que afectan al polo anterior, siendo los más frecuentes los cuerpos extraños conjuntivales o corneales.
· Las inflamaciones o infecciones de la conjuntiva (conjuntivitis alérgica, conjuntivitis catarral, etc.).
· Los síndromes de ojo.